| El concejal número 22 |
|
|
|
| Oficina de información - Nuestra opinión | |||
| Martes, 13 de Octubre de 2009 14:49 | |||
|
El pasado 30 de septiembre fallecía Rafael García García a la temprana edad de 53 años. El hombre discreto y silencioso que retenía al niño que fue en la mirada marchó de este mundo llevando a gala la dignidad de haber logrado vencer a la enfermedad. Sí, la venció por mucho que le arrebatara la vida, porque demostró que a la enfermedad también se la vence con la entereza de saber afrontarla con la misma naturalidad con que sanamos, con que nacemos o con que morimos, y Rafa le plantó cara a pesar de no haber tenido tiempo para conocerla y familiarizarse con ella. Desde el primer día se mostró firme y convencido de su nuevo papel y en su breve lucha no dejó que la enfermedad le quitara de su rostro la sonrisa que siempre mostró al mundo. Siempre me pareció una persona valiente y lo demostró hasta en el último aliento.
En la memoria de los que tuvimos la suerte de conocerlo nos deja el recuerdo de una persona que de forma esencial se definió como buena, sencilla y enormemente servicial, y que con el paso de los años logró hacerse un hueco en el paisaje humano alcalaíno como el hombre entrañable y solitario que estaba enamorado del Paseo de los Álamos. Soledad que sólo fue una mera apariencia inevitable, pues siempre vivió para la calle y para los demás como el mejor amigo que siempre aparecía en el mejor momento.
|
















