| La necesidad de Europa |
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| Oficina de información - Nuestra opinión | |||
| Jueves, 04 de Junio de 2009 15:10 | |||
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Artículo de opinión publicado en Alcalá Información y escrito por Marino Aguilera, concejal del Partido Popular Queda poco para que se abran los colegios electorales y tengamos la oportunidad de ejercer el derecho al voto, y siempre que se nos presenta una cita electoral es una buena ocasión para recordar el derecho y el deber de la elección, porque no siempre ha sido así y es preciso combatir el fantasma de la abstención que rodea cada proceso electoral. Este interés por la participación ha sido precisamente uno de los ejes de campaña del Partido Popular. Cuanta más participación se logre, mayor legitimidad democrática amparará los resultados electorales, y más si hablamos de una cita electoral con Europa como la que ahora toca. Europa significa mucho para España y para Andalucía. La Unión Europea, desde la integración de España en 1986, ha venido aportando cuantiosos fondos en una corriente de solidaridad sin precedentes en nuestra historia. De hecho, España es el país de la Unión Europea que más ayudas ha recibido en los últimos veinte años con un total de 118.000 millones de euros. De ellos, unos 34.000 millones han venido a parar a Andalucía, a lo que hay que sumar otros 14.000 millones en inversiones para el periodo 2007-2011, dinero sin el cual difícilmente se explicarían los avances producidos en infraestructuras o sanidad. Porque si Andalucía ha avanzado algo ha sido gracias a la inercia de la sociedad civil y a esta inyección multimillonaria, y no a un PSOE que ha distribuido los fondos de forma desigual y siempre en función del color político del destinatario, rompiendo con ello el principio de solidaridad al que curiosamente se acoge para reclamar las ayudas, y ha despilfarrado buena parte de los fondos comunitarios en propaganda, en crear una administración sobredimensionada donde colocar a sus amigos, en dar subvenciones a empresas de familiares o en crear más de trescientos altos cargos de coche oficial. El resultado de todas estas estrategias –para el desarrollo, según los socialistas- ha sido no modificar en nada el retraso ancestral de Andalucía. Porque la realidad es irrefutable en este aspecto. Andalucía ha sido la región que más ayudas ha recibido de toda la Unión Europea y la que menos rentabilidad ha obtenido de ellas. Dos décadas y más de 34.000 millones de euros deberían haber servido para sacar a Andalucía del pozo de paro y precariedad en el que está, pero la realidad indica que a día de hoy Andalucía fabrica más de la mitad de los parados españoles y dos de cada diez parados de la Unión Europea. Es decir, la Andalucía del PSOE, con 8 millones de habitantes, se basta y se sobra para aportar casi el 20% de la destrucción de empleo que genera un territorio que agrupa a 27 países y a 500 millones de habitantes. Lógicamente, al PSOE poco le va a importar este dato y la situación de los parados mientras sus miembros sigan escapando a los efectos de sus propias políticas de empleo recurriendo al enchufe. Veinte años y 34.000 millones de euros para que el PSOE sitúe a Andalucía como la última comunidad europea en índice de convergencia con Europa, lo que equivale a decir que somos los que más lejos estamos de alcanzar el nivel de bienestar medio de la Unión Europea. Pero todo esto a los socialistas les da igual. No hay excusas que valgan. Otras regiones que iniciaron su andadura en la Unión Europea con un contexto económico y social muy similar al andaluz han logrado avanzar en mayor grado y en menor tiempo, situándose en líneas intermedias, recibiendo mucho menos dinero que Andalucía. Es el caso de Irlanda. Es necesaria otra gestión de los fondos europeos, más peso en Europa y mayor capacidad de negociación ahora que España se enfrenta a un proceso de revisión en la concesión de ayudas. La lógica y la solidaridad dictan que recibiremos menos debido a la entrada de países que han de hacer frente a necesidades en teoría ya cubiertas en Andalucía. El negociar los nuevos aportes, su distribución por sectores y regiones, las políticas laborales, la revisión de la Política Agraria Común, rescatar nuestro aceite de oliva o pelear por la Denominación de Origen Sierra Sur, son aspectos que nos afectan de lleno y que se debatirán en Bruselas en los próximos años, y para ello necesitamos un grupo parlamentario fuerte y cohesionado en el Parlamento Europeo, liderado por políticos con experiencia en Europa y no por novatos, un grupo de inspiración europeísta y con la prioridad bien definida para Andalucía: la creación de empleo. Y si hablamos de creación de empleo hablamos del Partido Popular y de Jaime Mayor Oreja. No podemos confiar en quien moviendo un solo dedo ha sido capaz de llegar a los cuatro millones de parados en España. Hay que evitar que un partido con tal poder de destrucción obtenga mayoría en el Parlamento Europeo y que de él dependan cuestiones como la del olivar. Hay que evitar que un partido capaz de mentir a los españoles con acontecimientos tan preocupantes como la directiva europea que pretendía ampliar la jornada laboral a 65 horas, directiva de inspiración socialista y procedente del laborismo inglés con el que tanto se identifica Zapatero, y que fue frenada gracias al apoyo del PP. Hay que evitar a quienes claman contra las 65 horas semanales ante los medios y luego permiten que profesionales del sanitario del Centro de Salud alcalaíno trabajen más de 100 horas semanales. Para el PSOE Europa es un juego en el que llevan jugando cinco años y ha perdido todos los partidos. Perdió el partido del aceite de oliva, en el que arruinó la OCM lograda por Loyola de Palacio con 1.000 millones de euros para nuestro olivar; perdió el partido del vino, con una reducción del 32% en las ayudas; perdió el partido de la pesca, con la reducción de las ayudas en 600 millones de euros; perdió los partidos de las frutas, del algodón, del tabaco, de las hortalizas, de la cuota láctea, obteniendo al final de la liga la pérdida del 40% de los Fondos de Desarrollo Rural. El PSOE es un equipo perdedor y no podemos perder más partidos. Apuesta por el equipo que ya ganó en su día a la crisis y que propició el periodo de mayor crecimiento económico de la historia de España. Jaime Mayor Oreja estuvo convocado entonces; no hay mejor garantía para defender tus intereses en Europa.
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